Los temarios de las oposiciones TIC del Estado se caracterizan por su extensión y complejidad. Además de memorizar legislación, el aspirante debe interiorizar conceptos técnicos, procesos administrativos y normativas específicas. Aplicar técnicas de memorización eficaces no sólo mejora el rendimiento, sino que reduce el desgaste cognitivo y optimiza el tiempo de estudio.
A continuación se presentan métodos probados que pueden ayudarte a recordar información técnica y normativa de forma más efectiva, especialmente útiles cuando te enfrentas a múltiples vueltas al temario.
1. Técnica del palacio de la memoria
También conocida como método loci, esta técnica consiste en asociar datos a ubicaciones físicas que conoces bien —como las habitaciones de tu casa— y recorrer mentalmente esos espacios para “recoger” la información en el orden que desees recordar.
Ventajas:
- Alta eficacia para secuencias (listas, artículos de leyes, cronologías).
- Potencia la memoria visual y espacial.
Aplicación práctica en oposiciones TIC:
- Asocia artículos de una ley TIC a distintas estancias de tu casa.
- A cada habitación, asigna imágenes llamativas que representen conceptos clave (por ejemplo, un router roto para recordar el artículo sobre ciberseguridad en la ENS).
2. Repetición espaciada
Basada en principios de la curva del olvido, esta técnica distribuye las sesiones de repaso en intervalos que se amplían progresivamente, lo que facilita la consolidación a largo plazo.
Consejo: organiza tus tarjetas por bloques temáticos (infraestructuras, legislación, procedimientos…) para facilitar repasos dirigidos antes de los simulacros.
3. Mapas mentales y esquemas jerárquicos
Convertir los contenidos en estructuras gráficas permite visualizar relaciones, jerarquías y dependencias entre elementos, lo que mejora la retención y reduce la sensación de saturación.
Casos de uso frecuentes:
- Representar el organigrama de la AGE o la estructura de una ley.
- Visualizar interacciones entre componentes de una infraestructura TIC.
Recomendación: utiliza colores, conectores y niveles para jerarquizar la información sin sobrecargarla visualmente.
4. Testeo activo
Una de las técnicas más validadas empíricamente. Consiste en ponerse a prueba de forma regular, sin mirar el material, lo que obliga al cerebro a recuperar activamente la información y fortalece los circuitos neuronales implicados en el recuerdo.
Formas de testeo activo:
- Simulacros cronometrados.
- Flashcards.
- Hacer y responder tus propias preguntas tras cada bloque de estudio.
Consejo: registra tus errores y reintégralos en las siguientes sesiones con técnicas de repetición espaciada.
Cómo integrar estas técnicas en tu planificación
Memorizar no debe ser el último paso antes del examen, sino una actividad planificada desde el inicio. Estas son algunas recomendaciones para sacar el máximo partido a estas técnicas:
- Planifica el estudio por vueltas: incluye sesiones de memorización en cada una.
- Adapta la técnica al tipo de contenido:
- Normativa ➝ palacio de la memoria, mapas mentales.
- Procedimientos ➝ testeo activo.
- Conceptos técnicos ➝ repetición espaciada, esquemas jerárquicos.
- Sé constante pero flexible: ajusta tus métodos según los resultados de los simulacros y test.