El Centro de Referencia de Espacios de Datos (CRED) ha publicado un análisis en el que aborda algunos de los mitos más extendidos sobre los espacios de datos, una iniciativa que se está consolidando como elemento clave para impulsar la transformación digital en Europa.
Según explica el organismo, estos espacios son ecosistemas colaborativos en los que diferentes actores comparten datos de forma voluntaria y segura, siguiendo mecanismos comunes de gobernanza, normativa, organización y tecnología. Su objetivo es facilitar el acceso y la reutilización de la información de forma soberana y eficiente, garantizando además la interoperabilidad entre múltiples participantes.
Uno de los mitos más frecuentes es la creencia de que las organizaciones pierden el control sobre los datos que comparten. El CRED aclara que el control permanece siempre en manos del proveedor de los datos, que decide qué información compartir y bajo qué condiciones, dentro de marcos de gobernanza previamente definidos.
Otra idea extendida es que estos ecosistemas están pensados únicamente para grandes corporaciones. Sin embargo, el organismo subraya que su diseño es inclusivo, permitiendo la participación de empresas de cualquier tamaño, administraciones públicas, centros de investigación y organizaciones sociales, que pueden beneficiarse del intercambio seguro de información.
El documento también desmonta la visión de que los espacios de datos funcionan únicamente como repositorios. En realidad, su propósito es habilitar el acceso, la reutilización y el intercambio seguro de datos entre múltiples actores, generando valor a partir de la colaboración.
En materia de privacidad, el CRED recuerda que estos entornos se construyen bajo principios sólidos de protección de datos y cumplimiento normativo, alineados con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y con los valores europeos de confianza, transparencia y seguridad.
Asimismo, rechaza la idea de que se trate de una moda tecnológica pasajera. Los espacios de datos forman parte de una estrategia estructural de la Unión Europea para impulsar la economía del dato, respaldada por políticas públicas, inversiones y marcos regulatorios específicos.
Por último, el organismo señala que, aunque se trata de un ámbito en evolución, sí existen estándares y guías para su implementación, como la norma UNE 0087 o el Kit Espacios de Datos, que ofrecen orientación técnica, organizativa y legal para su desarrollo.
Con esta aclaración de conceptos, el CRED busca fomentar una adopción informada de los espacios de datos, que se presentan como una infraestructura clave para transformar la forma en que se comparte, protege y aprovecha la información en el entorno digital europeo.


