Chunking: la técnica para estudiar información compleja

Preparar una oposición TIC implica trabajar con muchísima información: conceptos técnicos, normativa, procedimientos administrativos, marcos de referencia, listas de controles, acrónimos… Si se aborda todo como una suma de datos sueltos, es fácil sentir que “no entra más”. En cambio, cuando el temario se organiza en estructuras con significado, estudiar se vuelve más manejable y el repaso mucho más eficaz.

Ahí es donde encaja la técnica de estudio Chunking: una forma de agrupar información en bloques con sentido para mejorar la comprensión, la memoria y la rapidez con la que recuperas los conceptos cuando lo necesitas (por ejemplo, en un test o en un supuesto).

¿Qué es la técnica de estudio Chunking?

El Chunking es una estrategia cognitiva que consiste en convertir muchos elementos pequeños en menos unidades más grandes, pero con una condición importante: que esas unidades tengan lógica interna

No se trata de “dividir” por dividir, sino de organizar para que el cerebro interprete el contenido como algo relacionado, no como una lista interminable.

Un ejemplo clásico es el de los números. Memorizar esto cuesta más:

  • 1 9 7 8 2 0 0 7

Y se vuelve bastante más fácil si lo agrupamos como:

  • 1978 – 2007

El contenido no cambia, pero el modo de presentarlo sí. En oposiciones TIC ocurre lo mismo: un listado de conceptos, protocolos o artículos puede ser abrumador si se presenta “en bruto”, pero gana claridad cuando lo conviertes en bloques coherentes.

¿Por qué funciona el Chunking?

La utilidad del Chunking se entiende mejor si pensamos en cómo “trabaja” nuestra mente cuando estudiamos. La memoria de trabajo (la que utilizas para manejar información en el momento) es limitada: si intentas cargar demasiados elementos sueltos, se satura. En cambio, cuando agrupas, reduces el número de unidades y dejas espacio para entender, conectar y consolidar.

En la práctica, el Chunking ayuda porque:

  • Reduce la carga cognitiva: en vez de recordar 20 detalles sueltos, recuerdas 4 o 5 bloques que los contienen.
  • Aumenta el significado: lo que tiene sentido se memoriza mejor que lo que está aislado.
  • Mejora la recuperación: cuando recuerdas un bloque, arrastras con él sus subelementos (como si fueran “pistas”).
  • Facilita el repaso: repasas estructuras completas, no páginas enteras sin jerarquía.

En temarios TIC, donde muchos puntos están relacionados (redes-seguridad-sistemas-normativa), esta forma de estudiar encaja especialmente bien.

Cómo aplicar el Chunking en una oposición TIC

Aplicar Chunking no es solo “hacer resúmenes”. Es un cambio de enfoque: pasas de estudiar datos a construir estructuras. A continuación tienes formas prácticas de hacerlo manteniendo claridad y control del temario.

1. Agrupar por categorías funcionales

Una forma muy efectiva es ordenar la información por función o propósito. Así evitas aprender conceptos como elementos independientes y empiezas a ver “familias” de ideas relacionadas.

Ejemplo (seguridad):

  • Seguridad lógica
  • Seguridad física
  • Seguridad organizativa

Cada bloque se convierte en un “cajón” mental. Dentro de “seguridad lógica”, por ejemplo, puedes incluir autenticación, autorización, cifrado, control de acceso, etc. No lo estudias como un listado infinito, sino como un conjunto con sentido: primero el bloque, después sus piezas.

2. Estructurar la normativa en esquemas jerárquicos

La normativa suele intimidar porque combina densidad y detalle. El Chunking funciona muy bien cuando conviertes la lectura lineal en un mapa jerárquico. La idea es que, antes de memorizar artículos, tengas claro “dónde vive” cada cosa.

Cuando estudies legislación:

  • Nivel 1: Ley
  • Nivel 2: Títulos
  • Nivel 3: Capítulos
  • Nivel 4: Artículos clave

Esta jerarquía te da orientación. En lugar de recordar un artículo “flotando”, lo recuerdas dentro de un contexto: título → capítulo → artículo. Eso facilita tanto la comprensión como el repaso, porque la estructura sirve de guía mental.

3. Crear bloques temáticos amplios

Otra aplicación potente es detectar patrones y crear “macro-bloques” del temario. Esto es especialmente útil en materias técnicas, donde hay conceptos que se repiten con diferentes nombres o se relacionan por pertenecer a la misma capa, fase o componente.

Ejemplos de agrupación:

  • Tipos de redes
  • Protocolos de comunicación
  • Modelos de arquitectura
  • Fases de un proceso

Lo importante es que cada bloque responda a una pregunta clara: “¿qué es?”, “¿para qué sirve?”, “¿qué variantes tiene?”, “¿en qué se diferencia?”. Cuando un bloque tiene lógica, es mucho más fácil completar los detalles después.

4. Convertir listas en estructuras visuales

Si el temario incluye listas, transformarlas en algo visual es una forma de Chunking muy eficaz. No hace falta “dibujar bonito”: lo que importa es que el contenido quede organizado en un formato que tu mente pueda recorrer con facilidad.

Herramientas útiles:

  • esquemas con niveles (de general a específico),
  • tablas comparativas (para diferenciar conceptos próximos),
  • mapas mentales (para relaciones y subcategorías).

Al hacerlo, estás convirtiendo un texto lineal en un conjunto de bloques conectados. Y eso hace que, en el repaso, sea más fácil recordar “la estructura” y luego completar el contenido.

Chunking vs. memorización repetitiva

Es normal recurrir a la repetición cuando hay presión por abarcar mucho. El problema es que la repetición lineal puede volverse mecánica: repasas “por encima”, te suena, pero no consolidas. El Chunking no sustituye el repaso, pero lo vuelve más inteligente: primero construyes bloques y luego repites sobre una base organizada.

En comparación, el Chunking suele:

  • Mejorar la comprensión: porque obliga a ordenar y relacionar.
  • Reducir la saturación mental: porque disminuye unidades sueltas.
  • Facilitar el repaso: porque repasas por bloques, no por páginas.
  • Crear conexiones reales entre temas: muy útil para supuestos y preguntas integradoras.

En oposiciones TIC, esto es especialmente relevante: muchas preguntas se resuelven mejor cuando entiendes relaciones (por ejemplo, cómo se conectan redes y seguridad, o cómo encaja normativa con procedimientos).

Errores habituales al aplicar Chunking

Como cualquier técnica, puede fallar si se aplica “en automático”. Para que funcione, conviene evitar:

  • Agrupar sin criterio lógico.
  • Crear bloques demasiado grandes.
  • No revisar las conexiones entre bloques.
  • Limitarse a copiar esquemas sin procesar la información.

Un buen chunk debe ser lo bastante compacto como para recordarlo, pero lo bastante completo como para que tenga sentido por sí mismo. Si un bloque se hace enorme, vuelve el problema inicial: demasiada carga para la memoria de trabajo.

Cómo integrar el Chunking en tu planificación semanal

Una manera práctica de incorporarlo a la rutina es convertirlo en parte del proceso, no en un extra. Es decir: no “hago chunking cuando me sobra tiempo”, sino que estudio ya con esa lógica.

Un esquema útil:

  1. Estudiar un bloque completo.
  2. Resumirlo en un esquema estructurado.
  3. Repasarlo como unidad independiente.
  4. Conectarlo con otros bloques relacionados.

Con el tiempo, notarás algo importante: empiezas a recordar el temario como si fuera un mapa. No dependes tanto de “memorizar palabra por palabra”, porque tu mente recupera la estructura y, desde ahí, los detalles aparecen con más facilidad.

Una técnica especialmente útil para opositores TIC

El temario TIC combina volumen, detalle y conceptos interconectados. Por eso, estudiar de forma desordenada suele generar sensación de acumulación sin control. La técnica de estudio Chunking te ayuda a poner orden: a transformar información dispersa en bloques coherentes, y a construir una base sólida para repasar con más rendimiento.

No se trata de estudiar más horas, sino de estudiar con una organización que favorezca la memoria y la comprensión.

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