La Unión Europea ha puesto en marcha el Registro Europeo de Datos Protegidos del Sector Público (ERPD), una nueva herramienta diseñada para facilitar la localización y reutilización de conjuntos de datos públicos que no pueden publicarse como datos abiertos por motivos legales o de protección. El registro está integrado en el Portal Europeo de Datos y nace con el objetivo de mejorar el acceso a información de alto valor sin comprometer la privacidad, la confidencialidad comercial ni los derechos de propiedad intelectual.
La creación de este registro se enmarca en la Ley de Gobernanza de Datos de la UE, que establece mecanismos para favorecer la reutilización de datos del sector público protegidos, entre ellos información sanitaria, de movilidad o empresarial. En estos casos, los datos no se publican directamente, sino que se difunden sus metadatos, es decir, información descriptiva sobre qué conjuntos existen, qué organismo los custodia y cómo puede solicitarse el acceso.
Para hacer posible este sistema, los Estados miembros deben contar con un punto único nacional de información, encargado de recopilar y estructurar esos metadatos. Después, esa información se incorpora al registro europeo, lo que permite consultar desde un único entorno datasets protegidos disponibles en distintos países y compararlos con criterios comunes. La propia Comisión explica que el ERPD sustituyó en 2023 la denominación anterior de “European Single Access Point” para evitar confusiones con otra futura legislación europea.
El nuevo registro está orientado a perfiles como investigadores, empresas, periodistas y organismos públicos, que pueden encontrar en estos datos una base valiosa para proyectos de innovación, análisis o actuaciones de interés general. Su integración en el Portal Europeo de Datos refuerza además la visibilidad de esta información dentro de un ecosistema que ya reúne más de 1,8 millones de conjuntos de datos y más de 200 catálogos de 36 países.
Con esta iniciativa, la UE da un paso más en su estrategia de gobernanza del dato: ampliar el acceso y la transparencia allí donde sea posible, pero sin rebajar las garantías jurídicas que protegen la información sensible. Los usuarios pueden consultar el registro a través del Portal Europeo de Datos y dirigirse después a las autoridades nacionales competentes para conocer las condiciones concretas de acceso y reutilización.


